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A propósito de la ley de promoción de la alimentación saludable etiquetado frontal y regulación de la publicidad

En el día de hoy se realizó la cuarta reunión conjunta de las comisiones de Legislación General; Acción Social y Salud Publica; Defensa del Consumidor, del Usuario y de la Competencia; Industria de la Cámara de Diputados de la Nación, para tratar el proyecto 0111-S-2020 (disponible aquí), que ya cuenta con la aprobación del Senado, y nuestra asociación fue convocada a participar de la discusión.

 

La ley

La ley tiene como objetivos garantizar a las y los consumidores el derecho a la salud y a una alimentación adecuada a través de la promoción de una alimentación saludable, brindando información nutricional simple y comprensible de los alimentos envasados y bebidas analcohólicas, para promover la toma de decisiones informadas. El etiquetado servirá para advertir sobre los excesos de componentes como azúcares, sodio, grasas saturadas, grasas totales y calorías, como medio para prevenir la malnutrición y la reducción de enfermedades crónicas no transmisibles.

El proyecto prevé un sistema de sellos en la cara principal de los productos envasado: un octágono negro con letras blancas, que ocupa del 5% de la cara principal del envase, con los que se señalará cada nutriente crítico en exceso: «EXCESO EN AZÚCARES”; “EXCESO EN SODIO”; “EXCESO EN GRASAS SATURADAS”; “EXCESO EN GRASAS TOTALES”; “EXCESO EN CALORÍAS”.

Estos sellos no se aplicarán al azúcar común, aceites vegetales, frutos secos y sal común de mesa.

Además de los sellos de “EXCESO EN”, habrá advertencias especiales para los productos que no son aptos para niños y niñas, por contener edulcorantes -“CONTIENE EDULCORANTES, NO RECOMENDABLE EN NIÑOS/AS”- o cafeína -“CONTIENE CAFEÍNA. EVITAR EN NIÑOS/AS”-.

El modelo adoptado por el proyecto en tratamiento es el del Perfil de Nutrientes de la Organización Panamericana de la Salud.

En relación a los productos que contengan por lo menos un sello de advertencia, se prohíbe que contengan información nutricional complementaria; la inclusión de logos o frases con el patrocinio o avales de sociedades científicas o asociaciones civiles; personajes infantiles, animaciones, dibujos animados, celebridades, mascotas, la entrega o promesa de entrega de obsequios, premios, regalos, para que no se fomenten su consumo.

En especial se prohíbe toda forma de publicidad, promoción y patrocinio de alimentos y bebidas sin alcohol, que contengan al menos un sello de advertencia, que esté dirigida especialmente a niños, niñas y adolescentes.

En los demás casos de productos que contengan al menos un sello, se prohíbe resaltar declaraciones nutricionales complementarias que destaquen cualidades positivas y/o nutritivas de los productos en cuestión, de forma tal que no sea confuso para las y los consumidores.

 

Nuestra visión: el cambio correcto

Una de las grandes virtudes del proyecto es que no se centra únicamente en una limitación del incentivo al consumo a través de la regulación de la publicidad, sino de una pluralidad de políticas públicas que se complementan y que son coherentes entre sí: contiene un capítulo de promoción de la alimentación saludable en los establecimientos educativos, que promueve contenidos mínimos de educación alimentaria nutricional (nivel inicial, primario y secundario) y que prohíbe la oferta de alimentos con sellos en entornos escolares.

Así estas políticas se integran y neutralizan el efecto nocivo de un mercado contradictorio que, por un lado, declama constantemente la necesidad de una supuesta alimentación saludable, más como un deber moral que como una práctica deseable y positiva, y por el otro, promociona salvajemente productos ultraprocesados que no sólo no tienen ni el más mínimo valor nutritivo, sino que contienen ingredientes nocivos de por sí o por su concentración. En nuestra sociedad, ser gordo está mal visto y la obesidad es tratada como una enfermedad en sí misma, pero jamás vamos a ver una publicidad de hamburguesas en la que el comensal no sea una persona delgada.

El saneamiento de los entornos escolares es un pilar fundamental: es intraducible a los hechos un cambio real a través de la educación, sino se acompaña e induce a tomar decisiones saludables a niños, niñas y adolescentes. Sería absolutamente contradictorio enseñar a consumir y permitir que en los establecimientos educativos se permita la comercialización de lo que se está pretendiendo que la población no elija.

Es bueno recordar, que como sucede en todos los órdenes de la vida, el gusto de las personas se moldea por repetición, y mientras menos publicidad veamos de alimentos nocivos, menos inclinación tendremos para elegir o desear determinados alimentos. La formación de la predilección a la hora de elegir debe ser materia de estado, ya que la información y educación en ese aspecto es determinante para la prevención de enfermedades derivadas de la malnutrición.

El proyecto tiene, además un derecho de prioridad para los productos que no contengan sellos ante el estado, de forma que, ante igual conveniencia económica, se deberá elegir en las contrataciones de alimentos y bebidas sin alcohol, los que no cuenten con sellos de advertencia.

 

Conclusión

Estamos ante la posibilidad no sólo de elevar el estándar de protección a niños, niñas y adolescentes de nuestro país, que como consumidores portan una vulnerabilidad agravada, sino de generar a través de la ley una verdadera mejora generalizada de la calidad de los alimentos a los que tiene acceso la población. Este efecto puede lograrse a través de la mejora en el acceso a la información, porque los sellos serán de gran ayuda a la hora de elegir entre productos de similares usos y características, o bien porque se genere un verdadero progreso en los procesos productivos y en la selección de los ingredientes para la elaboración de los alimentos y bebidas. Ante dos productos similares, es muy probable que se elija el producto que no tenga sellos de advertencia, y los proveedores lo saben, por lo que podría ser el inicio de un proceso virtuoso de mejoramiento de la calidad de los alimentos y la alimentación en nuestro país.

 

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